Un ejemplo con un grande
Con la suspensión por nueve meses, dictada al boxeador Julio César Chávez Jr., la Comisión Atlética de Nevada acaba de dar muestras de que era una necesidad impostergable el adecentamiento de ese deporte a nivel profesional.
Precisamente, la permisividad de todos los organismos envueltos en esa actividad a nivel mundial, había hecho que el boxeo perdiera demasiado credibilidad.
La sanción a Chávez Jr., uno de los más promocionados púgiles de los últimos tres años, es una excelente muestra de que no se permitirá, bajo ninguna circunstancia, que otro, no importa quien sea, suba dopado a los cuadriláteros.
Asimismo, la Comisión le retuvo unos 900 mil dólares de la bolsa que obtuvo cuando enfrentó al argentino Sergio La Maravilla Martínez el año pasado.
Lo ideal hubiese sido, tal y como pensaron, retenerle todo el dinero obtenido en esa pelea, con lo que se daría otro paso gigante para evitar el uso de sustancias prohibidas.
En innúmeras oportunidades hemos criticado acremente a las autoridades boxísticas por la lenidad con que habían actuado, pero en esta oportunidad se anotaron puntos de credibilidad que no tenían.
