Suspendido por oscuridad
Cuando los estadios no contaban con energía eléctrica, hace ya unos cuantos años, la forma más fácil de acabar un juego de pelota sin un resultado oficial era matar el tiempo (dilatarlo), para que llegara la noche y se suspendiera por oscuridad.
En la actualidad, a pesar del tremendo déficit eléctrico que tiene el país, ese método es de difícil aplicación, por lo menos en los estadios ubicados en las cabeceras de provincias.
Sin embargo, eso no ocurre en ningún lugar donde inciden agentes de la Autoridad Metropolitana del Transporte, los que se han convertido en expertos generadores de problemas ante el más mínimo reclamo de un ciudadano cualquiera.
Para que estos peloteritos no le apaguen la luz o le dilaten el partido, se debe actuar con mucho cuidado y cautela para que no le suspendan el partido (la vida), por oscuridad.
Y es que, ese parece ser el objetivo que existe y persiste en las mentes de muchos de los miembros de la Amet, hoy más envalentonados que nunca, tras la llegada allí del amigo Miguel Sanz Jiminián.
RADARES.- En los Medias Blancas de Chicago a partir de ayer se podría soltar el demonio, por la soberbia y el temperamento de dos individuos muy difíciles como Manny Ramírez y el dirigente Ozzie Guillén. Si eso no se controla, más que bien, la llegada de Manny podría ser perjudiciar. Esperemos a ver qué pasa.