Domingo, 21 de abril, 2019 | 2:04 pm

Solo una oposición unida vencería PLD en elecciones RD 2020



*Por Ramón Collado

Dado el penoso escenario político-administrativo que atraviesa la República Dominicana (RD), debido en gran parte a los altos niveles de corrupción que han caracterizado a los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), los principales líderes opositores al Gobierno deben alinearse para lograr un objetivo concomitante más importante que sus aspiraciones políticas individuales y desacuerdos fundamentales: desplazar al PLD del poder en el 2020 y redirigir la República Dominicana hacía un mejor destino.

Para lograr objetivos tan neurálgicos para el beneficio de RD, como, por ejemplo, aplicar una Justicia imparcial a los implicados en casos de corrupción como, Tucanos, Odebrecht (Punta Catalina), Sun Land, OISOE, OMSA, INAPA, CORDE, Banco Peravia, CEA, Migración, Educación, y OPRET es crucial que líderes de la estatura de Luis Abinader, Ramfis Trujillo, Eduardo Estrella, Minou Tavárez y Guillermo Moreno, entre otros, pongan sus aspiraciones personales, al igual que sus rencillas históricas e ideologías político-partidarias, a un lado para crear una coalición opositora incisiva e inclusiva que logre desmontar en el 2020 el anillo corrupto que gobierna la República Dominicana.

¿No sería perspicaz ponerse de acuerdo para sacar al PLD del poder? ¿No sería inteligente crear una coalición opositora compuesta por políticos potables para ganar las elecciones del 2020 y comenzar a restructurar la corroída Policía Nacional y los vergonzosos sistemas de Salud y Judicial? Les pregunto, principales miembros de la oposición: ¿No valdría la pena unir fuerzas para lograr sanear los ministerios de Educación, Presidencia, Medio Ambiente, Obras Públicas, Interior y Policía, Relaciones Exteriores y otros organismos estatales?

Es de conocimiento público que hay diferencias ideológicas, políticas y fundamentales entre los líderes opositores antes mencionados; estas diferencias, sin embargo, no serían obstáculo para, en caso de que una coalición opositora compuesta por estos ganara las elecciones del 2020, crear un gobierno compartido de responsabilidad operacional colectiva, similar a los gobiernos parlamentarios de Europa occidental, el cual pueda, por ejemplo, coordinar políticas propositivas en conjunto a nivel nacional, llevar a la Justicia a los políticos y empresarios corruptos, sanear las instituciones castrenses, priorizar la crisis fronteriza, y consensuar en materia de política exterior, esencialmente uniendo fuerzas para restaurar la institucionalidad en RD.

Pongamos en perspectiva el siguiente escenario electoral en el 2020: una coalición liderada por los candidatos más populares (Luis Abinader, a la sazón el candidato opositor más votado en las elecciones del 2016, y Ramfis Trujillo), respaldada por Guillermo Moreno, Minou Tavárez, Eduardo Estrella, y el Frente Amplio, entre otros, enfrentada a un PLD potencialmente dividido por deseos de continuismo de Danilo y danilistas y deseos de volver al poder de Leonel y leonelistas. Se debe tomar en cuenta que aunque Danilo y Leonel, dos de los presidentes más nocivos que ha tenido la República Dominicana en 175 años de historia, se pongan de acuerdo y el PLD vaya a las elecciones del 2020 unificado, el deplorable desempeño de ambos presidentes en los últimos 23 años indica que, sin importar quien obtenga la nominación presidencial, sería muy cuesta arriba para el PLD alcanzar el 50 por ciento más uno del electorado una vez más, siempre y cuando este se enfrentase a una opción electoral robusta, atractiva, inclusiva y potable.

Una coalición opositora inclusiva tendría amplias posibilidades de lograr la victoria en primera o segunda vuelta en el 2020, porque estaría enfrentando un PLD extremadamente desacreditado, alicaído y cuestionado.

No obstante, solo con una oposición unida se puede sacar al PLD del poder, ya que este controla desde la prensa escrita, radial, televisiva y parte de las redes sociales, hasta los tribunales Constitucional y Superior Administrativo, la Suprema Corte de Justicia, el Senado, la Cámara de Diputados, la Cámara de Cuentas, la Procuraduría General de la República, los servicios de inteligencia y las instituciones castrenses y, lo más estratégico y sustancial de todo, el presupuesto general de la nación.

Sin embargo, el deterioro económico, infraestructural, social, moral, político y jurídico; las tétricas condiciones del sistema de salud y la seguridad social; la alta criminalidad; la censura a comunicadores disidentes; el narcotráfico; la inmigración ilegal; y la destrucción del medio ambiente a que el régimen peledeista de los últimos años–y en especial durante los dos periodos gubernamentales del ya cabizbajo, desgastado Presidente Medina–ha sometido a la República Dominicana, también han producido la oportunidad perfecta para que en el 2020 el PLD sea desplazado del Palacio Nacional.

La oposición, por consiguiente, debe capitalizar esta coyuntura y crear una coalición opositora en aras de ganar las elecciones del 2020; o de lo contrario, RD seguirá viviendo por más tiempo el desgobierno que capitanea este tinglado corrupto-destructor, también conocido como Partido de la Liberación Dominicana.

Ramón-Collado

Publicidad