Adolescente asesinada en hogar de paso de Conani permaneció días sola en hospital
- La menor ingresó al sistema de protección de Conani luego de que ningún familiar la reclamara en el hospital de Los Minas
Santo Domingo. Mientras las autoridades profundizan las investigaciones para establecer responsabilidades en torno a la muerte de una adolescente de 14 años en un hogar de paso adscrito al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani), surgen detalles que revelan una realidad tan dolorosa como la tragedia misma.
La menor, cuyo nombre de omite por razones legales, llegó al sistema de protección del Estado después de permanecer varios días en el Hospital de Los Minas sin que ningún familiar acudiera a visitarla o reclamar su custodia.
Según reveló la presidenta ejecutiva del Conani, Ligia Pérez Peña, la adolescente ingresó al hogar de paso el pasado 15 de mayo por disposición de las autoridades, luego de permanecer varios días ingresada en el centro de salud, donde había sido llevada por una persona identificada preliminarmente como un supuesto tío.
Durante una entrevista telefónica en el programa Panorama de los Sábados, transmitido por Panorama FM 96.9, la funcionaria explicó que durante el tiempo que la menor permaneció hospitalizada ningún familiar se presentó a acompañarla, situación que despertó preocupación entre las autoridades.
Ante ese escenario, el Ministerio Público determinó que existían indicios suficientes para considerarla una menor en condición de vulnerabilidad y ordenó su ingreso al sistema de protección estatal administrado por Conani.
Lo que parecía representar una oportunidad para encontrar resguardo y protección terminó convirtiéndose en una tragedia.
Apenas nueve días después de su ingreso al centro residencial, la adolescente murió por asfixia dentro del hogar de paso. Por el caso, tres menores de edad permanecen imputadas, mientras una cuarta adolescente figura como testigo dentro de la investigación que encabeza el Ministerio Público.
De acuerdo con las declaraciones de Ligia Pérez Peña, la joven fallecida se había adaptado rápidamente al entorno del centro. Incluso mantenía una relación aparentemente cordial con la principal adolescente señalada en el caso, quien presuntamente la ayudaba a peinarse y compartía actividades cotidianas con ella.
La funcionaria admitió que esa aparente convivencia pacífica hace aún más difícil comprender qué ocurrió durante la noche en que se produjo el hecho que ha conmocionado a la sociedad dominicana.
Las autoridades han informado que no existían reportes previos de riñas, discusiones o conflictos entre las adolescentes que permitieran anticipar el desenlace fatal. Tampoco se registraron ruidos o alteraciones que alertaran al personal responsable de la vigilancia del pabellón donde dormían las menores.
Otro elemento que ha llamado la atención de las autoridades es que el cuerpo de la adolescente aún no había sido entregado a familiares debido a que el Ministerio Público realizaba pruebas de ADN a personas que se presentaron como parientes, tras detectar inconsistencias en los apellidos y en la documentación suministrada.
Tras el caso, Conani anunció la suspensión preventiva del personal encargado de la seguridad y acompañamiento del centro residencial ubicado en el municipio de Guerra, mientras avanzan las investigaciones para determinar las circunstancias exactas de la muerte de la menor.
La tragedia ha reabierto el debate sobre la protección de niños, niñas y adolescentes en condiciones de vulnerabilidad y sobre los mecanismos de supervisión existentes en los centros de acogida del país.