¿Sientes que el año se acaba? Así puedes revisar tus metas sin presión

  • Revisar una meta es recalibrarla y reevaluarla con inteligencia. Mes. Funciona como una pausa para decidir y no como el disparo de salida de una carrera desesperada.

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Santo Domingo.-Septiembre suele activar la sensación de que el tiempo del año se agota y obliga a mirar las metas que están pendientes, pero hacer balance no significa intentar cumplirlo todo antes de diciembre, sino decidir qué todavía importa, qué debe cambiar y qué podemos dejar atrás.

Los cuatros meses que quedan del 2026 para algunos serían suficientes para avanzar en un proyecto, ordenar las finanzas, incorporar un hábito, retomar los estudios o cumplir algún propósito postergado, mientras que en otros puede producir el efecto contrario.

Para el diseñador de interiores y coach de vida Danilo Mejía Alemar, el problema está en la interpretación que las personas hacen del calendario.

“En septiembre sentimos que el reloj que arrancamos en enero se está acabando. Esa sensación de ‘se me agota el tiempo’ es justo lo que dispara la desesperación”, explica.

La diferencia, plantea @danilomejiaa, está en cambiar la perspectiva: en lugar de pensar que solamente quedan cuatro meses, reconocer que todavía quedan cuatro meses completos.

Un buen mes

Mejía indica que septiembre puede ser un buen momento para volver sobre aquellas resoluciones de comienzos de año, pero no necesariamente para intentar cumplirlas todas.

Advierte que concentrarse exclusivamente en lo incumplido convierte ese ejercicio en una fuente de frustración.
“Revisar una meta es recalibrarla, reevaluarla con inteligencia; no es un ejercicio para sofocarnos ni para autoexigirnos hasta hacernos daño”. Agrega: “Si quieres hacer demasiado, no le vas a poder dar energía real a nada. Arrancas diez proyectos y no terminas ninguno”.

Asegura que el objetivo, por tanto, no debería ser llegar al 31 de diciembre con todas las casillas marcadas, sino terminar el año habiendo avanzado en algo que verdaderamente importa.

Mejía Alemar cuestiona esa lógica con una frase sencilla: “Diciembre es una fecha, no un juez” y expresa con toda franqueza: “El año no empieza el primero de enero: mi año empieza cuando yo decido que empieza. Puede empezar mañana”. Concluye diciendo que septiembre puede funcionar como una pausa para decidir y no como el disparo de salida de una carrera desesperada hacia diciembre”.

Sobre el autor

Lady Reyes

Editora de las secciones Vida y Estilo, Salud, Tecnología, Cultura y El Día y la Noche del periódico El Día, con una trayectoria de más de 30 años en el ejercicio profesional.
Es directora y fundadora de Encuentros Interactivos. www.encuentrosinteractivos.do
En 2018, recibió el Gran Premio a la Trayectoria del Premio Nacional a la Crónica Social, otorgado por la Asociación Dominicana de Cronistas Sociales.