Si aprendes a quererte, los demás también lo harán
Cuando te quieres más, te valoras y te sientes importante, empiezas a darte cuenta que los demás también lo hacen… y es que esta fórmula, tan vieja como la misma existencia, no es mágica, sino realista.
Mucho se ha hablado de la autoestima o la imagen que tenemos de nosotros mismos y de cómo esta puede elevar o dejar en el suelo a una persona, sin embargo, muchos no logran amarse a sí mismos y entender que lo que somos no depende de otros, sino de nosotros mismos.
Una imagen positiva de uno mismo no es una distorsión de la realidad y para conseguirla no es necesario que seamos perfectos (en verdad, nadie lo es), sino ser consciente de nuestras cualidades y defectos y aprender a sacar partido de lo bueno y trabajar lo malo con el propósito de disminuirlo o desterrarlo de nuestras vidas.
Y en esa dinámica de amarnos más debemos tener presente que los mensajes que manda nuestra mente pueden hacer que nos aceptemos o, por el contrario, lo pasemos muy mal odiándonos a nosotros mismos y comparándonos con los demás y sus dones.
Debemos estar conscientes de que todos somos diferentes y en esa diferencia es que está la maravilla del ser humano. No pretendamos ser iguales a otros o ser mejores que otros, solo seamos nosotros mismos y logremos amarnos tal y cual somos. Y para querernos es indispensable hablar y relacionarnos, primero con nosotros mismos y después con los demás, siempre con un diálogo sano y adecuado. Verás que al amarte otros te amarán.