Seguridad alimentaria: retos y chances

Seguridad alimentaria: retos y chances

Seguridad alimentaria: retos y chances

Claudio Caamaño Vélez.

En el mundo cada día viven más personas y cada vez hay menos espacio para producir alimentos. Las ciudades crecen ocupando zonas agrícolas.

Donde antes había cultivos hoy se levantan zonas residenciales e industriales. Y esto no sólo ocurre en Moca, San Francisco o San Juan. Ocurre en todo el país y en todo el mundo. A esto hay que sumarle la degradación de suelos, sea por pérdida de la capa fértil o por contaminación (por esta razón se ha dañado el 20 % de los suelos del mundo).

También está el cambio climático, que implica que los fenómenos hidrometeorológicos sean más extremos: de un lado fuertes tormentas, del otro, grandes sequías.

Alimentar cada vez más personas, en menos espacio y con menos agua, es un gran reto, posiblemente uno de los mayores que haya tenido la civilización humana. Y si a esto le agregamos las implicaciones de los conflictos mundiales, la cosa se pone aún más compleja.

Pero los retos también traen oportunidades. La República Dominicana es un país bendecido, donde llueve el doble del promedio mundial. De los doce millones de tareas de tierra agrícola que tenemos, sólo estamos aprovechando cinco millones, a penas un 40 %. Tenemos el potencial, no sólo para garantizar la alimentación de nuestro pueblo, sino para exportar alimentos y aprovechar las oportunidades de mercado que se generan ante un escenario de escasez mundial.

El presidente Abinader ha dado muestra concreta de esa voluntad al instruir la creación de la Dirección de Tecnificación de Riego. Ahora nos toca hacer que esto pase de ser una voluntad política, a una política de Estado… Estamos en eso.