Se impuso la lógica
El béisbol, deporte que con frecuencia desafía y vulnera los vaticinios, esta vez hizo honor a la lógica, ¡ganó el mejor!
Desde el principio se dijo -me incluyo- que el pitcheo de relevo podría marcar la diferencia en el Clásico, y así fue.
La ofensiva, nada avasallante, sólo tenía que hacer las carreritas suficientes para que el equipo llegara arriba al quinto.
Y a partir de ahí un relevo casi perfecto, todos sin permitir carrera: Santiago Casilla (5 EL, 1 H), Octavio Dotel (4.2, 3 H), Kelvin Herrera (4.1 EL, 3H), Pedro Strop (6.2 EL, 3H, 3 ganados) y Fernando Rodney, plátano al cinto, (7.1 EL, 1H, 7 SV, lanzó en los 8 juegos).
Los abridores cumplieron: Samuel Deduno (2-0, 0.69), Wandy Rodríguez (1-0, 0.96) y Edinson Vólquez (1-0, 4.35).
Sólo Estados Unidos, en el papel, era comparable con República Dominicana, pero los gringos se vieron poco motivados.
Capítulos aparte merecen la gerencia de Moisés Alou y la dirigencia de Tony Peña, que esta vez no permitieron vagabunderías y lograron integridad total. ¡Salve campeones del mundo!