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Un ciudadano chino, aquejado de una depresión, decidió cortarse el pene porque no encontraba novia y tras llevar a cabo su mutilación se fue al hospital en bicicleta sin el pene, que lo dejó olvidado en casa y tuvo que volver después a por él.
No pudieron reimplantárselo.
Esa fue la drástica determinación que tomó Yang Hu, después de una depresión causada por las largas jornadas de trabajo que le impedían tener pareja.