Santo Domingo.-El procurador adjunto y encargado de Asuntos Internos de la Procuraduría General, Bolívar Sánchez, relató ayer que durante el interrogatorio que le hicieron a Edward Mayobanex Rodríguez Montero, uno de los 22 implicados en la matanza de Paya, Baní, éste le reveló todos los detalles de la operación de drogas a cambio de que se le garantizara la vida de sus dos hijos.
Dijo que el imputado le manifestó que temía por la vida de sus dos hijos, ya que José Luis Montás (El Duro Motors) le decía que no se dejará agarrar porque él era una pieza clave en el caso.
Sánchez, quien participó como testigo del Ministerio Público en la audiencia que celebró ayer el Tercer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional que conoce el juicio de fondo de la matanza de Paya, manifestó que Rodríguez Montero le dijo que debido a ese tipo de amenazas no iba a hablar delante de ningún militar, por lo que condicionó su colaboración de ser interrogado sólo por el Ministerio Público y el asesor en materia de drogas del Poder Ejecutivo, Marino Vinicio Castillo.
Señaló que accedió a la petición del imputado, por lo que procedió a pedirle personalmente al jefe de la Policía de entonces, Rafael Guillermo Guzmán Fermín, y a Rafael Bencosme Candelier que abandonaran el lugar. Precisó que Rodríguez Montero, quien es señalado como la persona que disparó a los colombianos, quería negociar con el Ministerio Público y por eso se comprometió a colaborar, pero que luego no cumplió con ese compromiso.
Dijo que durante el interrogatorio al imputado, éste aseguró que dos o tres días antes de la matanza había escuchado una conversación en la finca de Luis de Jesús Lara en la que vio cuando éste sacó una antena, alambres y radios y se comunicó a la Guaira, Venezuela, porque los 1,300 kilos de droga que venían de Colombia pasarían por allí antes de llegar al país. Manifestó que Rodríguez Montero le dijo que el domingo por la noche Lara, después de hacerle una cena, les comunicó que recogieron los narcóticos en una furgoneta.
Aseguró que Montero les dijo que él no vio la mercancía porque estaba en una jeepeta con otros de los implicados disfrazados de agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas y que esos uniformes e insignias se los suministró a Lara un capitán del Ejército Nacional adscrito a la DNCD, de apellido Mejía, el cual, según Sánchez, no está incluido en el expediente. Les siguió diciendo que la furgoneta y la jeepeta entraron sin resistencia a la casa de Darío José Atencio porque los vehículos y el chofer de Lara eran conocidos en el lugar.
Manifestó que Rodríguez Montero aseguró que cuando los colombianos se dieron cuenta que era un tumbe dijeron: nos fregaron, y que Atencio, al darse cuenta de la situación, le ofreció RD$100 millones para que dejara eso así, pero pese a eso lo ejecutaron.