Santo Domingo. – Rosa Olga Medrano estimó que en la República Dominicana operan más de 150 estaciones de radio ilegales e irregulares y señaló que numerosas emisoras de amplitud modulada (AM) han apagado sus transmisiones por razones de costo.
Durante su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, explicó que el órgano regulador todavía no dispone de una cifra exacta de las estaciones reconocidas, debido a que se encuentra en el proceso de cierre de la adecuación de las emisoras autorizadas en su momento por la Dirección General de Telecomunicaciones (DGT), a partir de la Ley 153-98.
“El número exacto al día de hoy todavía no lo tiene el órgano regulador, pero se entiende que son unas 550 estaciones de radio que hay en AM y FM”, expresó.
Medrano mencionó, además, unas 100 emisoras comunitarias, otorgadas sin fines de lucro, y situó de manera aproximada el espectro radiofónico dominicano en torno a las 600 estaciones.
Precisó que la existencia de esas estaciones no significa que todas se mantengan al aire.
“No todas operan, porque sabemos que las estaciones de AM, muchas de ellas, han apagado sus emisiones por razones de costo”, indicó.
Sobre las emisoras que funcionan fuera de las condiciones autorizadas, sostuvo que la estimación responde a las inspecciones que realizan en distintos puntos del territorio nacional.
“Debemos tener más de 150 estaciones ilegales e irregulares”, afirmó.
Diferencias entre emisoras ilegales e irregulares
Medrano explicó que una frecuencia asignada a una emisora no puede utilizarse libremente en cualquier localidad, ya que la licencia establece el área en la que está autorizada a transmitir.
“El área de cobertura está bien especificada en las licencias”, señaló.
Como ejemplo, planteó el caso de una estación autorizada para operar en los 100.7 en Santo Domingo que comienza a transmitir en esa misma frecuencia en San Cristóbal, pero con una programación distinta. Según explicó, esa transmisión sería ilegal, aunque la frecuencia estuviera asignada al mismo operador para su cobertura autorizada.
También advirtió que repetir la misma programación en otra zona, mediante la misma frecuencia, puede constituir una irregularidad cuando no existe autorización para hacerlo.
“Otros transmiten la misma programación y ahí comienzan a entrar en la irregularidad, porque usted no tiene el derecho para transmitir en la misma frecuencia, aunque sea la misma programación”, manifestó.