Reducir alimentos procesados mejora la salud y el funcionamiento del organismo, advierten nutricionistas
- Los especialistas recomiendan disminuir el consumo de productos ultraprocesados y priorizar alimentos frescos para mejorar la salud metabólica y cardiovascular
Mantener una alimentación equilibrada es clave para garantizar el correcto funcionamiento del organismo. Aunque gran parte de la población reconoce la importancia de una dieta saludable, todavía existen dudas sobre cuáles alimentos deben consumirse con frecuencia y cuáles conviene limitar. En este sentido, nutricionistas destacan que reducir los alimentos procesados puede generar importantes beneficios para la salud.
Los expertos explican que el término “alimentos procesados” suele prestarse a confusión. Técnicamente, cualquier producto que haya sido modificado para prolongar su conservación o alterar alguna de sus características entra en esta categoría. Esto incluye alimentos enlatados, congelados, fermentados, horneados o curados. Sin embargo, no todos los procesados son perjudiciales.
Productos como verduras congeladas, yogur natural, pan integral, legumbres enlatadas y mantequillas de frutos secos con pocos ingredientes añadidos pueden formar parte de una dieta equilibrada y nutritiva.
La principal preocupación se centra en los alimentos ultraprocesados, elaborados mediante múltiples procesos industriales y con presencia de aditivos, saborizantes, colorantes y conservantes artificiales. Además, suelen contener altos niveles de azúcares añadidos, sodio y grasas saturadas.
Según especialistas citados por la revista Real Simple, el consumo frecuente de este tipo de productos puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2 y problemas renales.
Beneficios de reducir los ultraprocesados

Los nutricionistas aseguran que disminuir la ingesta de alimentos ricos en sodio, grasas saturadas y azúcares añadidos contribuye a mejorar los niveles de colesterol, la presión arterial y el azúcar en sangre.
Asimismo, reducir el sodio ayuda a prevenir la retención de líquidos y favorece la función renal, mientras que limitar los azúcares añadidos permite mantener niveles de energía más estables y controlar el peso corporal.
Los expertos aclaran que no es necesario eliminar por completo los alimentos procesados, sino modificar progresivamente los hábitos alimenticios y priorizar productos frescos y naturales.
En ese sentido, recomiendan aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables provenientes de frutos secos, semillas y aceite de oliva, alimentos que aportan nutrientes esenciales para el bienestar general y la prevención de enfermedades.
leídas