Los rebeldes que luchan contra Bashar Asad ya no se comprometen a respetar el plan de paz de la ONU.
El comandante Sami al Kurdi, portavoz del Ejército Libre de Siria (ELS), señaló ayer que las milicias opositoras volvieron a lanzar ataques contra las tropas oficialistas para defender al pueblo del país árabe.
Decidimos poner fin a nuestro compromiso el viernes pasado, indicó el representante del ELS, explicando que ese día expiró el ultimátum que habían lanzado al régimen para que acabara con la violencia.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, organización opositora con sede en el Reino Unido, aseguró que los rebeldes mataron al menos a 80 soldados del régimen durante el pasado fin de semana.
Al Kurdi señaló que el Ejército Libre de Siria quiere que se imponga una zona de exclusión aérea y que la misión de observadores de la ONU se convierta en una auténtica fuerza de paz internacional.
El ejército oficialista se ha enfrentado en las últimas horas con tropas formadas por desertores en la provincia de Idlib.
Al menos 15 personas murieron ayer a causa de los ataques de las fuerzas leales a Asad.
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