¿Qué es el PRD?
Para muchos analistas políticos, a la fecha, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) debió haberse divido como pasó a finales de los 80, cuando Jacobo Majluta formó el Partido Revolucionario Independiente (PRI).
Sin embargo, ni Hipólito Mejía ni Miguel Vargas Maldonado han hecho tienda aparte, ambos siguen guerreando por quedarse con la parcela completa y desterrar con las manos vacías al perdedor.
El más reciente round escenificado en días pasados, cuando debía realizarse una reunión del Comité Ejecutivo Nacional de la agrupación, demuestra que los resabios que pensábamos ya superados aún están latentes dentro de esa organización, pero lo que es peor, es que ese grupo político no está compuesto por marcianos, sino que aglutina a ciudadanos dominicanos, por lo que tenemos que admitir que muchos de nosotros somos así.
Las provocaciones, los insultos y el rosario de eventos que han provocado ambos grupos hacen que las palabras y las supuestas intensiones de conciliación luzcan banas.
Hipólito Mejía dijo que está de acuerdo con la mediación del mediador por excelencia, monseñor Agripino Núñez, pero podría Monseñor lograr abrir una ventana en este muro que parece más solido que el de Berlín y la Muralla China.
Los muros emocionales que somos capaces de levantar con frecuencia son más altos y más fuertes que los físicos.
En tanto, la sociedad dominicana sigue presa de un solo partido político, sin una verdadera, firme y robusta oposición que obligue al gobierno de turno a hacer un mejor gobierno. En tanto, dependemos de la sociedad civil, tenemos que ser más juiciosos.