Protesta e ignorancia
Están sobre el tapete varios proyectos que han generado protestas de diversas índoles. La explotación del oro, loma Miranda, Bahía de las Águilas y la carretera San Juan-Santiago.
Todas tienen en común temas de carácter ecológico, pero además el tema de la Barrick Gold tiene el componente de los precios que actualmente tienen el mercado del oro y la plata, y el país únicamente recibe un 3%.
En principio merece alabanzas que diversos sectores de la sociedad, especialmente los jóvenes, se movilicen en torno a temas como este.
La rebeldía juvenil siempre es un buen síntoma para el desarrollo de una sociedad. Pero tiene sus riesgos.
La posibilidad de que dichas protestas, más basadas en las emociones que en la razón, puedan ser manipuladas por sectores que quieren ganar capital político sobre la base de la ignorancia extendida sobre esos temas.
Sería un duro golpe a las acciones del gobierno actual por desarrollar el país y una burda manipulación del sentido de justicia de los jóvenes. Las protestas deben ganar lucidez y sentido de responsabilidad social.
Tal como indicó en su discurso del 27 de febrero el Sr. Presidente el actual gobierno está decidido a obligar a la minera a una negociación que reconozca el incremento de las ganancias actuales, dentro del orden jurídico, pero con sentido patriótico.
Quienes han chillado reclamando el ambiente de seguridad para la inversión develan el poco aprecio que tienen por el bienestar del pueblo dominicano. Hay que tomar nota de quienes son.