Por cortarle pata a su perro
John Jenkins, de 54 años, fue acusado de crueldad contra los animales y debió comparecer ante una corte en Hawaii, por haber amputado la pata a su perro.
Jenkins sostuvo que todo lo hizo con la mejor intención, y que su objetivo era el bienestar del animal.
Pero resultó peor la cura que la enfermedad. La fractura se infectó y el animal comenzó a lamer y a morder su propia pata fracturada