Políticos rivalizan por controlar poder
Bagdad.-El presidente iraquí, el kurdo Yalal Talabani, se quejó ayer de que no fue informado ni consultado sobre la orden de arresto emitida ayer contra el vicepresidente suní de Irak, Tareq al Hashemi.
En tanto el primer ministro, Nuri al Maliki, amenazó ayer con dimitir si no se destituye al vicejefe de gobierno Salih al Mutlak, que lo comparó con Saddam Hussein.
Un compañero de partido de Al Maliki declaró al diario bagdadí 'Al Mada' que el jefe de gobierno le aseguró que dimitiría en dos días si el Parlamento no retira la confianza al viceprimer ministro.
El vicepresidente suní de Irak, Tareq al Hashemi, aseguró hoy que es inocente y se mostró dispuesto a comparecer ante la Justicia, después de que ayer las autoridades emitieran una orden de arresto contra él por delitos de terrorismo.
Juro que soy inocente y no he cometido ningún pecado contra mi país ni contra ningún ciudadano iraquí, dijo Al Hashemi en una rueda de prensa transmitida por la televisión.
leídas