¿Políticos o peloteros?

http://eldia.com.do/image/article/37/460×390/0/E9476DBB-C049-42AD-BBBF-8F3D9FF8F202.jpeg

En el béisbol profesional dominicano han pasado y todavía se mantienen activos muchos peloteros que convencen a cualquier escucha experimentado de que tienen potencial para establecerse rápidamente en Grandes Ligas.

Sin embargo, la realidad es otra, porque cuando son firmados la casi totalidad ni siquiera escala la categoría Doble A, cuando ya son dados de baja.

Los grandes sacrificios que hay que hacer para conquistar los máximos peldaños en el deporte no son aplicables a los políticos del patio, que de la noche a la mañana y sin tirar una pelota ya son personalidades, en especial del mundo económico.

Un atleta profesional firma para una organización por un tiempo determinado, y no puede abandonarla hasta cumplir ese plazo.

Los políticos que nos gastamos dan el salto para obtener prebendas o un “carguito” que deje pingües beneficios, aunque los niños reciban un pan “pelao” en el desayuno escolar. En todos los deportes se llevan estadísticas al día sobre promedio de bateo, cantidad de jonrones, puntos anotados, cantidad de victorias, o cualquier otra , sea esta positiva o negativa.

En la política local los números los aportan los mismos beneficiarios, sin que nadie supervise, pero que casi en la totalidad de los casos son falsos. La mayoría abulta las estadísticas para que al final nadie le regatee que lograron un buen “promedio” de millones en sus posiciones.

Si declaran que tienen millones antes de entrar al cargo, tienen la libertad de apoderarse de muchos sin que se les pueda decir nada. ¡Qué bien!

Otros, que se han aprovechado al máximo de sus cargos y manejaron miles de millones, quieren dar la impresión de que casi son “pordioseros”. Lo malo para estos “peloteritos” de la política es que aunque este pueblo está anestesiado, todavía no ha llegado al colmo de hacerse ciego y sordo, como para no ver quién o quiénes se suben el “promedio” para justificar los millones que tienen en sus cuentas bancarias conocidas y ocultas.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.