Pelafustanes y pelagatos
Una sociedad donde la población pierde la confianza en sus autoridades está irreversiblemente destinada a vivir en la anarquía total.
Esto lo traigo a colación, porque de continuar las investigaciones es probable que se llegue a la conclusión de que cada dotación, no importa su ubicación, de la Dirección Nacional de Control del Drogas, esté convertida en un negocio personal de quienes la dirigen.
Eso demuestra que la iglesia ha caído en manos de Lutero. Así las cosas, ¿quien podrá defendernos? ¿Cómo demostrar que un acusado de posesión, tráfico o consumo de estupefacientes es realmente culpable, cuando las autoridades que persiguen esos delitos recurren a todos los medios a su alcance para extorsionar en procura de obtener dinero?
Los casos de Samaná, Puerto Plata y Boca Chica, solo son una pequeña muestra de lo que puede estar ocurriendo en muchos otros lugares, porque aquí el personaje más sano se convierte en monstruo de sietecabezas en un santiamén. Que Dios nos coja confesados, porque la verdad es que ya no se puede creer en nada ni nadie.
Aquí ya es normal observar que cualquier pelafustán o pelagatos exhibe de la noche a la mañana más poder económico que Sammy Sosa, Alex Rodríguez, Vladimir Guerrero y Pedro Martínez. ¡Qué les parece!
RADARES.- A Félix Sánchez no le queda otro camino que el retiro, tras su pobrísima demostración en Mayagüez.