Para Sonia Guzmán, su herencia ha sido el buen trato de la gente

Para Sonia Guzmán, su herencia ha sido el buen trato de la gente

Sonia Guzmán fue recibida por ejecutivos de EL DÍA y personal de la redacción en su visita al país. ELIESER TAPIA

Santo Domingo.-Ser hijo o hija de un presidente de La República podría ser perturbador para algunos debido a la diversidad de opiniones sobre un determinado período de gobierno.

Para Sonia, hija del fenecido presidente Antonio Guzmán Fernández, el buen trato de la gente y las referencias positivas de las mismas sobre su padre, ha sido su gran herencia.

Guzmán dice debe dejarse de ver al migrante dominicano como simple suplidor de remesas.

“Para mi ha sido de gran estímulo cada vez que la gente me para en las calles y recuerda a mi papá y a mi mamá también. Lo que le puede tocar a los hijos es, entonces, que se diga que son dignos representantes de sus padres”. Guzmán se graduó de bibliotecología en la década de 1960 mientras estudiaba en Colombia.

Posteriormente realizó cursos de postgrado en administración escolar así como en administración pública.

Desarrolló la labor de docente en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) ocupando varias posiciones.

Si bien en su casa se respiraba política que por aquel entonces era revolucionaria por necesidad, consecuencia directa del fin de la dictadura, no fue sino hasta 1977 cuando empezó a vincularse con las actividades d el Partido Revolucionario Dominicano. “Ahí entré a la política y desde entonces estuve en el PRD, luego con la división zarpé al Partido Revolucionario Moderno”.

Las posiciones
Guzmán tiene en su haber haber sido de las primeras mujeres en tener un asiento en la Junta Monetaria; fue secretaria administrativa de La Presidencia y secretaria de Industria y Comercio en el gobierno del expresidente Hipólito Mejía.

Entre sus logros se destacan las ejecutorias realizadas para concretar el tratado de libre comercio con Estados Unidos y Centroamérica luego de haber sido designada como encargada de las negociaciones. Una reseña de ese período cita que “en la República Dominicana, el tiempo era esencial, ya que eran pocas las semanas para preparar los documentos y consultarlos con el sector privado y la sociedad civil. La negociación completa tomó solo tres meses”.

Como queja del período posterior al gobierno de Mejía, Guzmán cita la cancelación de los técnicos que habían sido responsables de las negociaciones, lo que retrasó por ocho años la implementación del tratado. “Le pedí a quien me sustituyó en ese momento, Francisco Javier García, que conservara esos jóvenes y al día siguiente estaban todos cancelados”, dijo.

Importante relación
Al conversar sobre sus responsabilidades, Guzmán se expresa con seguridad.
“Aunque a mucha gente no les guste, Estados Unidos es el país con mayor influencia para la región y nuestros valores culturales tienen las mismas raíces, es nuestro mayor socio comercial, el receptor de nuestros bienes y servicios y donde viven millones de dominicanos”.

Indicó que de ahí nace la importancia de fortalecer las relaciones y cuidarlas como una flor.
“El provecho que se puede sacar de la inversión, el comercio, la ayuda con el trafico de drogas. Todo eso nos interesa”, expresó.

Descuido
Sin embargo, tal vez por algunas de las debilidades de la democracia vinculada al cambio de gobierno y con ello de sus actores principales sumando a la vez las particularidades económicas del mundo, la pandemia de la Covid-19 y las tensiones globales, ha impedido que Estados Unidos preste la debida atención a su socio estratégico.

Guzmán cita que en la visita de tres congresistas al país y al momento de reunirse con el presidente Abinader, estos reconocieron que EE. UU. no ha prestado la debida atención al país.

A pesar de lo anterior, informó que trabajan asiduamente para lograr que el mandatario sea recibido de manera oficial en Estados Unidos antes de terminar este cuatrienio.

Dijo que el gobierno procura la unidad de las américas tras el golpe económico que significó la pandemia de la Covid-19.

Nuevo enfoque

— Personas de interés
Un enfoque con el que Guzmán trabaja con la diáspora, es dejar de verla como suplidora de remesas y, en cambio, tratarla partiendo de sus intereses e informarles cómo ganar al tratar desde fuera con el país.



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Anyelo Mercedes

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