Martes, 12 de noviembre, 2019 | 9:17 am

Otro cocotazo…



Creer que alguna elección dominicana ocurre sin perpetrarse uno que otro chanchullo por entusiastas fulleros y pícaros que cada partido tiene, sería como afirmar que en las compras u obras estatales nunca hay alguna corrupción.

Decir que no hubo irregularidades en las recientes primarias requiere un grado de idiotez que podría lucir impostado.

Nuestro cuerpo político supura tanta pus que asombra la relativa salud de la nación, impermeable ante esta deshonesta zafiedad.

Pero esa misma corrupción incluye rehusar rabiosamente reconocer que se perdió, con excusas cambiantes cada vez que quedan desnudas como mentiras.

Las telefónicas acaban de desmentir vergonzosamente el cuento de supuestas intervenciones maliciosas de transmisión de data para variar las votaciones. Primero dizque algoritmo, luego hackers (ruso, Gómez, hindú), después tergiversar a Participación Ciudadana, entonces insultar a obispos, empresariado, gremios, universidades y cualquiera que elogie la buena voluntad y trabajosa transparencia de la JCE.

Contaron los votos manualmente. Harán una auditoría técnica. ¿Cree realmente Leonel Fernández que miles de empleados y voluntarios de la JCE conspiraron sólo para fuñirlo?

José Báez Guerrero

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