¡Ojo al empleo!
La Asociación de Industrias del país recién celebró un evento temático con la participación de la ministra de Trabajo, en el cual su presidente, la señora Ligia Bonetti, hizo serias advertencias respecto al empleo y la caída en las ventas del sector industrial que no han repercutido en la opinión pública con la importancia que merece su llamado de atención.
En sus palabras al inicio del evento, advertía que hoy tenemos una tasa de desempleo del 15.1%, que el 34% de los jóvenes ni estudia ni trabaja, y que el 75.4% de los empleos creados en el presente siglo corresponde al sector informal de la economía.
Es decir que tres de cada cuatro empleos fueron creados en el sector informal. Una sociedad que se está convirtiendo en chiriperos, motoconchistas y micro empresarios.
Si a esta situación se le agrega su afirmación de que a los empleos formales hay que agregarles costos laborales de aproximadamente un 65% del salario recibido, se evidencia la posibilidad de un gran conflicto producto de estos tres factores: caída en las ventas, una economía cada vez más informal y aumentos de sueldos que incrementarán aún más los costos, y por ende la disminución en la rentabilidad, sin establecer los fundamentos de una mayor productividad.
Frente a este escenario, reclama un retorno al escenario establecido en la Estrategia Nacional de Desarrollo, ley que nos permite ver un país más deseable para 2030. O sea, abordar y finiquitar los tres grande pactos previstos: el fiscal, eléctrico y educación. Pero ahora agrega una nueva propuesta, la de un pacto social por el empleo.
Esta atinada iniciativa, que abordaría elementos educativos, de productividad y de costos laborales, no solo es pertinente, sino imprescindible. Ojalá que no corra la misma suerte que los otros tres pactos, tronchados en su negociación.