Nuevas formas políticas

http://eldia.com.do/image/article/151/460×390/0/87E3F91B-B77D-46FF-BEA1-366342739678.jpeg

A escala mundial la relación entre los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil está fracturada.

Y con la ciudadanía la relación de los partidos políticos se caracteriza por la fragmentación y la dificultad.

Es un fenómeno extendido, que se manifiesta en el surgimiento de movimientos anti política y nuevos modos de la política, de protestas y ocupación del espacio público y de surgimiento de propuestas para nuevas formas de ejercicio de la democracia. Aunque en nuestro país esto se manifiesta de forma atenuada, es indiscutible que hay factores coincidentes con la tendencia general.

Los movimientos ciudadanos, organizaciones de la sociedad civil, espacios virtuales y las nuevas tecnologías de comunicación juegan hoy para la democracia un papel más determinante que antes.

El incremento de las capacidades de comunicación, interacción y relaciones horizontales derivada de la explosión de las tecnologías de información, de las redes sociales y los dispositivos móviles de comunicación está entrando en conflicto con tendencias en la clase política hacia el surgimiento de fuertes intereses corporativos, que en muchos casos suplantan con la lógica burocrática la necesaria representatividad indispensable para la gobernabilidad.

Se produce la separación entre “las instituciones y la calle”.

¿Estamos en la sociedad dominicana gestando factores de conflicto que podrían desembocar en situaciones como las que han afectado otros países? Es probable que sí, aunque las evidencias son contradictorias.

La actual administración del Estado está demostrando una vocación de diálogo y una apertura y sensibilidad hacia los temas y asuntos de interés para la sociedad civil como nunca antes se había hecho.

El plan o programa de gobierno de esta administración fue el resultado de un intenso trabajo de consulta, estudio y síntesis de propuestas y demandas de los sectores sociales. El partido de gobierno avanza hacia su VIII congreso con varios de esos asuntos y dimensiones en su agenda de discusión.

Pero es indiscutible que hará falta introducir innovaciones y desarrollar rápidamente nuevas actitudes, destrezas y capacidades si queremos producir cambios en nuestra cultura política antes de que sean demandados por crisis de representatividad que dificulten las condiciones para producir gobernabilidad.

Debemos obtener lecciones prácticas de lo que está sucediendo en otros países. Intentaré referirme a ello en próximos artículos.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.