“No es un paro, es una huelga”: jurista aclara protesta de servidores judiciales

jueces

Santo Domingo.– La suspensión de labores realizada por servidores judiciales y jueces de la Suprema Corte de Justicia, en reclamo de mejoras salariales, condiciones laborales dignas y reformas estructurales, debe ser definida jurídicamente como una huelga y no como un paro, como se ha denominado en distintos sectores.

Así lo aclaró el especialista en Derecho Constitucional y Laboral, Eduardo Tavárez Guerrero, quien sostuvo que el uso correcto del término “no se trata de un simple debate semántico ni de un capricho del lenguaje”, sino de una distinción establecida en la propia Constitución de la República Dominicana.

El jurista explicó que el artículo 62, numeral 6, de la Carta Magna delimita claramente ambos conceptos al reconocer expresamente “el derecho de los trabajadores a la huelga y de los empleadores al paro de las empresas privadas”.

En consecuencia, Tavárez Guerrero indicó que la Constitución reserva el término “paro” exclusivamente para acciones de naturaleza patronal en el sector privado.

“Por el contrario, la interrupción de labores que realizan los servidores del sistema de justicia, en defensa de sus intereses profesionales y laborales, encaja perfectamente dentro de la figura jurídica de la huelga, la cual es un derecho fundamental de los trabajadores”, señaló.

El especialista afirmó que atribuirle el nombre de “paro” a un reclamo legítimo de los servidores judiciales “desnaturaliza la esencia de su derecho constitucional y confunde a la opinión pública”.

“Para que la justicia sea verdaderamente respetada, debemos empezar por referirnos a sus procesos, instituciones y reclamos con la estricta legalidad y la altísima dignidad que la Constitución de la República exige”, concluyó.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en la fe que transforma.