EL CAIRO.-La salud del ex presidente egipcio Hosni Mubarak se deterioró aun más, informaron funcionarios de seguridad, al grado que los médicos tuvieron que utilizar un desfibrilador en dos ocasiones y alimentarlo por vía intravenosa.
Los dos hijos de Mubarak, Gamal quien alguna vez fue considerado su heredero y Alaa, un acaudalado empresario, estaban a su lado en la unidad de terapia intensiva del hospital de la cárcel Torá, en el sur de El Cairo, donde el ex mandatario cumple una cadena perpetua, agregaron.
Los funcionarios, que se encuentran en Torá, no dijeron si se el desfibrilador fue utilizado porque Mubarak sufrió un paro cardiaco o para corregirle una arritmia.
Hablaron a condición de guardar el anonimato porque carecen de autorización para hablar con la prensa.
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