Molinos de viento
Un liderazgo -no importa el campo en que se ejerza- es una construcción en el tiempo que demanda subir al menos un ladrillo cada día, una pieza sin oquedades y basada en acciones, en hechos incontrovertibles, comprobables, palpables y medibles.
Abundan los ejemplos en direcciones políticas, institucionales, industriales, financieras y otras de personajes que se han ido por la vía contraria armando unas hegemonías coyunturales, repentistas, emotivas e infladas que degeneran en grandes estatuas con pies de barro.
Los resultados están a ojos vista: desplazamientos, quiebras irremediables, enjuiciamiento público, encarcelamiento y, en síntesis, pérdida irreversible de riqueza material y, la peor, reputacional y de imagen.
Yo creo en la lógica natural de nacer, desarrollarse, alcanzar la madurez y cumplir un ciclo que vendrá determinado por la renovación o por la extinción. Saltar de bebé a adulto es antinatura, traumático y, probablemente, degenerado. Ahí puede estar la síntesis de múltiples fracasos.
Guillermo Moreno ha tenido la oportunidad de fundar un liderazgo. El interregno actual podría ser el más adecuado con una oposición autocastrada, minusválida para formular un plan de nación, generar contrastes y hacer que las cosas no se vean de un solo color.
Reconozco que ejercer oposición con un Presidente en el cenit de su popularidad es una tarea altamente difícil, una empresa que a cualquiera deja desarmado. Sin embargo, la maravillosa oportunidad reside en el desafío de desarrollar la creatividad y explotar con provecho aquellos elementos que crean en la sociedad un sentimiento de orfandad y que no han recibido respuestas, ni recibirán, mientras los gobiernos tengan cimientos populistas.
Moreno ha decidido renunciar a esa opción para asumir una batalla contra molinos de viento y centrarse en un objetivo: Leonel Fernández. Crear iconos y paradigmas personificados de corrupción no ha sido rentable políticamente para nadie, sobre todo cuando se acomete con delirios y fantasmas. ¿Cuál ha sido el éxito electoral de Vincho Castillo después de haber metido preso a Jorge Blanco?