Mis mejores amigos son…
Mis mejores amigos son los hombres de trabajo.
Ese fue una expresión que anarboló la dictadura de Trujillo durante muchos años.
Empero, tras la decapitación de ese régimen, al dominicano se le olvidó por completo, en especial a las nuevas generaciones.
Ello así, porque desde hace varias décadas una gran cantidad de compatriotas quiere vivir con todos los lujos, sin dar un golpe ni de tambora.
Lo más cómodo es pedir un empleo en el Estado, no para realizar una labor digna, sino para que les envíen el sueldo a la casa, lo que popularmente denominan botellas y damesanas, de acuerdo al monto del salario que les llega con muy poco o ningún esfuerzo.
Hace poco se intentó iniciar una guerra mediática contra del ministro de Deportes, Jaime David Fernández Mirabal, por la cancelación de Hugo Cabrera, quien fungía como Director de Deportes en la Florida.
No sé si a Cabrera lo han repuesto en el cargo, pero nadie se puede ofender, no importa la gloria que le ha dado al país en un momento determinado, porque se le exija que justifique su salario con el trabajo para el cual fue designado realizar.