Santo Domingo.-Con el objetivo de mejorar las relaciones políticas, militares y de cooperación multimilitar, equipos de operaciones especiales militares y policiales de Estados Unidos, Argentina, Bahamas, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Trinidad y Tobago y Uruguay realizaron por espacio de ocho días competencias de habilidades y un seminario multinacional de alto liderazgo.
En la actividad denominada Fuerzas Comando 2010, organizada por el Ministerio de las Fuerzas Armadas dominicanas, se pusieron de manifiesto las diferentes faenas militares, cuyas competencias de destrezas de Operaciones Especiales probaron a cada equipo en su estado físico, puntería de armas, habilidades acuáticas, y las capacidades tácticas, para finalizar con una operación en el aire o salto de la amistad.
La competencia y el seminario se diseñaron para mejorar la cooperación regional, aumentar la confianza mutua, incrementar la interoperabilidad militar y avanzar en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico y el crimen organizado.
El orgullo nacional, el respeto mutuo y el espíritu competitivo llenaban el aire cuando los soldados de elite de 18 países, Estados Unidos, América Central, América del Sur y el Caribe se reunieron en el campamento militar 16 de Agosto, sede de la Primera Brigada de Infantería del Ejército Nacional, para la ceremonia de inauguración de la competencia Fuerzas de Comando 2010, celebrada del 16 de junio al 24 de este mes.
Los competidores tuvieron dos horas para descansar antes del primer evento de la competencia, una prueba de aptitud física, consistente en dos pruebas cronometradas donde a los participantes se les dio un minuto para realizar tantas flexiones y abdominales como les fuera posible.
Completaron barras y paralelas en un intento por sobrevivir a sus oponentes y luego realizaron una carrera de 1.5 millas.
Los francotiradores y los equipos de asalto tuvieron la oportunidad de probar el fuego de sus fusiles y sus pistolas 9 milímetros, con el fin de perfeccionar sus habilidades en la preparación de la competencia.
Con los ejercicios, Fuerzas de Comando alcanzando la mitad de su desarrollo, los equipos lucharon afanosamente por separarse de los demás en el transcurso del evento acuático, que duró dos días, en la Base Naval de Calderas.
En otra de las pruebas, los competidores corrieron por un trayecto de arena y pavimento caliente, además de un recorrido por el agua para poner a prueba las habilidades del equipo de nadar por un estrecho de agua fría llevando consigo su pesado equipo.
Cada uno de los seis hombres que componía el equipo llevaba consigo su mochila con 30 libras de peso, sogas y su pistola con un cargador con 12 municiones.
Con las botas llenas de agua y su equipo empapado los competidores corrieron 1,500 metros a través del lodo pantanoso para completar la parte final del ejercicio.
Los militares del país y de la región finalizaron en el campo de tiro para pistola, con el agua saliendo de sus cañones, cargando rápidamente sus armas y girando velozmente para hacer fuego a distintos blancos.