Mario Redondo rompe el silencio sobre el caso Llenas Aybar y asegura que dedicará su vida a servir a otros
- Redondo aseguró que vive consciente del daño causado y afirmó que ahora busca servir a otros tras recuperar su libertad.
Santo Domingo.- A pocos días de recuperar su libertad tras cumplir 30 años de prisión, Mario José Redondo Llenas volvió a hablar públicamente sobre el crimen de su primo, José Rafael Llenas Aybar, un caso que estremeció a República Dominicana en 1996 y que todavía sigue generando preguntas y reacciones.
Mario Redondo sobre José Rafael Llenas Aybar”
Durante una entrevista concedida al Grupo Panorama, Redondo abordó aspectos personales que pocas veces había tratado en público: cómo era la relación con su primo antes del asesinato, el vínculo que mantenía con sus tíos —padres de la víctima— y el propósito de vida que asegura tener luego de salir de la cárcel.
“No había una mala relación”
Al recordar cómo era la convivencia con José Rafael antes del crimen, Redondo explicó que la diferencia de edad hacía que no compartieran constantemente, aunque insistió en que entre ambos no existían problemas.
“Era la relación que se puede esperar entre un joven de 18 o 19 años y un niño de 12”, expresó.
Contó que no eran cercanos al punto de pasar todo el tiempo juntos ni de frecuentar diariamente sus casas, pero sí existía afecto familiar.
“Digamos que no había una mala relación ni con mi primo ni con mis tíos”, sostuvo durante la conversación.
En uno de los momentos más delicados de la entrevista, reconoció lo contradictorio que puede sonar hablar de afecto después de lo ocurrido.
“Quizás alguien diga: ‘¿Eso es lo que tú le haces a alguien que tú quieres?’ Bueno… eso es más complicado”, comentó.
El peso de haber roto la confianza familiar
Al referirse a los padres de José Rafael, Redondo admitió que nunca se había detenido a pensar demasiado en cómo era la dinámica cotidiana entre ellos antes del hecho, asegurando que durante años evitó incluso mirar hacia ese pasado.
“Yo no le he dado vuelta a eso… sentía que no tengo derecho de caminar por ahí”, confesó.
También reconoció directamente la responsabilidad emocional que cargan sus acciones dentro de la familia.
“El que falté fui yo, el que dañé fui yo, el que rompí el vínculo de confianza fui yo”, expresó.
Redondo aseguró que siempre fue querido por sus tíos y afirmó que no tiene “ningún reclamo” de parte de ellos. Sin embargo, dijo que entiende que ninguna palabra puede reparar lo ocurrido.
“Lo único que yo puedo decir es que lo siento”, manifestó.
Añadió que durante años ha intentado que su arrepentimiento no quede solo en el discurso.
“Mi arrepentimiento lo he tratado de vivir y concretizar en obra, para que no se quede en teoría”, señaló.
“Si pudiera echarlo para atrás, lo haría”
Sobre su salida de prisión y la vida que intenta construir ahora, Redondo aseguró que su intención es vivir con cautela, respeto y conciencia del daño causado.
“Estoy obligado a moverme con suma cautela y con absoluta conciencia del daño provocado”, dijo.
Explicó que durante el tiempo en prisión se dedicó al magisterio y que enseñar a otros se convirtió en una forma de encontrar algo de sentido dentro de su proceso personal.
“Me dediqué al magisterio… enseñé humildemente a muchas personas que me dieron esa oportunidad”, afirmó.
En otro momento de la entrevista aseguró que, si pudiera revertir lo sucedido, lo haría sin dudar.
“Si pudiera, daría mi vida para echarlo para atrás. Como no puedo, entonces doy mi vida para servir a otros”, expresó.
También respondió a quienes dudan de la autenticidad de su arrepentimiento, señalando que no considera posible sostener una simulación durante tres décadas.
“Treinta años simulando no se puede”, sostuvo.
“Yo no puedo pagar lo que hice. Yo estoy claro en eso. Yo solamente puedo vivir con propósito de enmienda, con respeto y con arrepentimiento, pero yo sé que nunca voy a resolver eso“.
Finalmente, dijo que no busca imponerse en la sociedad ni generar incomodidad tras recuperar su libertad.
“Yo no me le voy a imponer a nadie, yo no voy a molestar a nadie, yo no voy a preocupar a nadie”, concluyó.