SANTO DOMINGO.- El precandidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Luís Abinader, afirmó hoy que el fortalecimiento de la educación a todos los niveles y el mejoramiento de la calidad del gasto público serían los ejes centrales de su estrategia para impulsar el desarrollo nacional, si alcanzara la presidencia de la República en las elecciones del 2010.
Abinader dijo que será un presidente obsesionado con la educación, y sostuvo que para que el país funcione también se empeñaría en hacer una gestión de gobierno eficiente donde cada institución del Estado cumpla el rol de que le corresponde.
El precandidato entiende que es por la ineficiencia de la actual burocracia que se han dejado de instalar proyectos que crearían más de 20 mil empleos en diversos puntos del territorio nacional.
Aseguró que un gobierno encabezado por él defendería cada centavo del presupuesto público para asegurar que los recursos se inviertan en áreas prioritarias y en beneficio de los sectores sociales que más lo necesiten.
Destacó la necesidad de trazar una nueva política en materia de seguridad ciudadana, comenzando por establecer un salario decente para los servidores públicos responsables de ejercer esa importante función.
Definió como una iniquidad que todavía los miembros de la Policía Nacional devenguen un salario real de poco más de tres mil 500 pesos mensuales, preguntándose si una familia puede solventar sus necesidades básicas con esos precarios niveles de ingresos.
Abinader dijo que el Estado Dominicano tiene que resolver definitivamente el grave problema de la energía eléctrica, significando que el alto costo y la deficiencia de ese servicio constituyen una seria traba para el desarrollo económico.
Cuestionó con dureza la política económica del presidente Leonel Fernández, a quien le atribuyó la responsabilidad de los serios problemas que han confrontado el Turismo y las Zonas Francas, ya que el mandatario llegó a plantear públicamente que esos sectores correspondían a un modelo económico agotado.
Indicó que contrario a la extendida creencia de que las zonas francas del país fueron afectadas por la competencia de China Continental, dijo que las dificultades del sector hay que buscarla primero en las políticas locales, destacando que muchas empresas de zonas francas abandonaron el país para instalarse en Centroamérica.