ESET, compañía en detección proactiva de amenazas, advierte que durante la primera mitad de 2026, la actividad cibercriminal en América Latina demostró una dinámica estructural clara: los atacantes no necesitaron técnicas de vanguardia ni en vulnerabilidades de día cero (zero-days) para comprometer infraestructuras corporativas y entornos de usuario final.
El volumen de eventos estuvo impulsado por dos vectores operativos: phishing e ingeniería social (que promedió un 23,66% de las alertas en la región) y los downloaders / descargadores maliciosos (14,94%).
En el extremo opuesto, el ransomware (0,28% regional) mantuvo una participación porcentual acotada sobre el volumen total.
“Este patrón confirma que la superficie de ataque inicial en América Latina sigue dominada por documentos maliciosos (formatos RTF y DOC) que explotan la falta de actualización en aplicaciones de productividad para introducir etapas secundarias de infección.
Estos accesos son aprovechados por downloaders intermedios como JS/TrojanDownloader.Agent y Win/TrojanDownloader.VB”, dijo Mario Micucci, investigador de ESET Latinoamérica.
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