Los estadios de béisbol
Es penoso ver que nuestro país, reconocido como el mayor exportador de peloteros, tenga que recibir regaños y amenazas de las Grandes Ligas por las pobres condiciones de los estadios nacionales.
Este año las cosas se fueron tan lejos que las Grandes Ligas llegaron hasta amenazar al Gobierno dominicano mediante una comunicación escrita señalando que si no arreglaban los estadios no les iban a dar permiso a sus jugadores para participar en el próximo torneo.
Es posible que desde el Gobierno esa posición haya sido vista como un chantaje, sin embargo, sería muy lamentable ver a un jugador, que su organización invirtió millones de dólares para adquirirlo, perder su carrera por una lesión, debido al mal estado del terreno de juego.
Hace tiempo que las Grandes Ligas y el Sindicato de Peloteros vienen advirtiendo a los equipos dominicanos por el pobre alumbrado de los estadios, los clubhouses y otras áreas que deben estar al nivel de los jugadores que participan en el torneo.
Sé que existen muchos parroquianos que consideran que los estadios deben ser reparados y atendidos por los dueños de los equipos profesionales.
Es bueno aclarar que los propietarios de los equipos invierten cuantiosos recursos económicos en el mantenimiento de las instalaciones, lógicamente, durante el torneo tiene vigencia, y se los entregan al Gobierno en excelentes condiciones, sin embargo, luego son abandonados a su suerte.
El béisbol merece estar en un lugar de mayor preferencia y el presidente de la República, Leonel Fernández, debe cumplir con la promesa que hizo de hacer un estadio con las condiciones requeridas para presentar juegos de Grandes Ligas.
Sé que el país, aún con todas las precariedades económicas existentes, está de acuerdo con la construcción de un estadio de gran nivel en la Capital, con la esperanza de volver a ver algún día a sus ídolos de las Grandes Ligas.