Madrid.-Más de un millar de personas reclamaron ayer en Madrid la liberación de 18 personas detenidas al amanecer, durante el desalojo de la Puerta del Sol, lugar donde se celebraba una concentración para conmemorar el primer aniversario del movimiento de los indignados.
Con gritos de Libertad y La lucha sigue, cueste lo que cueste los indignados de concentraron de nuevo en esta plaza del centro de la capital, rodeada por una decena de furgonetas de la policía.
Alzando las manos en silencio, los manifestantes lanzaron un "grito mudo" en apoyo de las 18 personas detenidas, que comparecerán ante la justicia este lunes.
No hubo acampada. Se supone que el derecho a estar en la plaza no está prohibido, denunció Mateo, de 19 años, presente durante la evacuación.
Los policías antidisturbios desalojaron ayer unos 200 indignados que permanecían en la Puerta del Sol pese a la prohibición oficial que obligaba a abandonar la plaza el sábado.
"Hubo 18 detenciones y dos policías heridos", informó un responsable de la policía de Madrid, quien precisó que la "noche transcurrió sin incidentes graves". Como reacción a este desalojo, hay convocadas otras manifestaciones en otras ciudades de España, en especial en Barcelona, donde un centenar de indignados acamparon sin que se les desalojase. Caso contrario ocurrió ayer en Palma de Mallorca.
Presidente Rajoy defiende plan austeridad
El presidente Mariano Rajoy defendió ayer los programas de austeridad adoptados para contener el déficit presupuestario y la deuda soberana española, al día siguiente de la protestas en varias ciudades de España.
Rajoy insistió que las medidas fueron necesarias ante la situación económica, que incluye un desempleo de casi un 25%, el mayor de la eurozona. Estamos haciendo lo necesario para salir de esta situación, dijo, lo que significa, en ocasiones, tomar decisiones muy duras y muy difíciles.