Licey quiere lucha decente
La disputa está planteada, Miguel Guerra y José Manuel Busto (Josín) han manifestado que aspiran a presidir el Licey.
La confrontación no es mala, de la discusión surge la luz, siempre que se haga con el debate de las ideas. El conjunto azul viene de cuatro campañas para olvidar, sobre todo en el aspecto dirigencial, demanda un resurgir.
Lo importante ahora es hacer propuestas, tomar sólo el pasado reciente como referencia, no para ofensas irreconciliables.
Suspendido Fernando Ravelo, urge la presencia de un hombre que inicie ¡ya! la labor gerencial. Mayo podría ser tarde. No siempre el mejor jugador es el mejor gerente, lo propio sucede con el dirigente. Sobran dominicanos para esos puestos.
La tardanza en las elecciones podría ahondar heridas, si no se violan los estatutos, quizás, sea preferible adelantarlas.
Lo cierto es que el Licey, institución gloriosa y centenaria, y su amplia legión de seguidores, merecen mejor destino, no se puede dejar todo a la suerte.