Jim Leyland se despidió del béisbol en la cima. El piloto de los Tigres de Detroit renunció al cargo ayer, dos días después de que los Tigres cayeron ante Boston en seis juegos en la final de la Liga Americana.
“Voy a cumplir 69 años”, dijo. “No me avergüenzo de ello. Me siento orgulloso. Pero me estoy quedando sin combustible”.
“Este trabajo exige mucho más de lo que cree la gente”, añadió.
El piloto llevó a Detroit a la Serie Mundial dos veces, fue con foja de 700-597 en ocho años con el club ganando en tres ocasiones la división Central de la Liga Americana bajo.
Leyland trabajaba con contratos anuales, consciente de que se acercaba el final de su ilustre carrera.