La puerta y el Pastor
Mi relación con Dios no se debe a un trato puramente religioso.
La religión impide que uno pueda ver a Jesús tal como es el el buen pastor. Cuando tú descubres la gracia y misericordia de Jesús, te conviertes en su oveja y serás guiado por su Espíritu y su Palabra.
La religión nunca te mostrará a Jesús como la Puerta y el Pastor. Hay una escritura en la Biblia que ha marcado mi corazón y te puede confirmar lo que te digo hoy, está en el evangelio de Juan 10:7 -11, dice: Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Jesús nos enseña en estos textos dos cualidades de él, como la Puerta y Pastor.
Te preguntará cómo Jesús puede hacer dos cosa a la vez, te enseño con está ilustración que dice: Un viajero en Israel conversaba con un pastor de ovejas, quien le explicaba muchas cosa de su oficio.
Interrumpiéndole el viajero le dijo: Usted me dice que aquí está el redil, allí están las ovejas y ésta es la entrada , ¿pero, dónde está la puerta?, La puerta soy yo; yo me tiendo a la entrada en la noche. Ninguna oveja puede entrar ni salir, ni ningún lobo puede entrar.
Ahora puede entender cómo Jesús es al mismo tiempo el Pastor y la Puerta. Cristo te promete guiarte y llevarte por delicado pasto en esta vida y en la futura. ¡Escucha la voz del pastor, pues tú eres su oveja!