La otra tormenta

http://eldia.com.do/image/article/151/460×390/0/C0B959BF-7EC9-4F06-BB1F-E3F15436FB12.jpeg

Con todos sus vientos y copiosos aguaceros, Chantal es tan solo una tormenta pasajera, fugaz. Aunque no por ello debemos descuidarnos. Incluso está bien el aparataje de las autoridades.

Hay, sin embargo, otra tormenta más preocupante: la descomposición social.

De esta tormenta, como “un rayo que no cesa”, brotan permanentemente delincuentes (callejeros y de cuello blanco), periodistas, policías, abogados, curas, choferes, políticos y funcionarios corruptos.

Es ella la madre de males como el egoísmo, indigencia, empleos indecentes, el robo y la falta de solidaridad, aunque estos también son hijos legítimos del sistema capitalista.

Pongámosle el ojo a esa otra tormenta antes de que se convierta en un huracán que acabe con el poquito de paz que aún nos queda.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.