La fórmula del oficio narrativo de Amable Mejía en su último libro

  • El escritor Amable Mejía cumple 43 años en la actividad literaria. Contenido. En su libro “Y otros cuentos” hallaremos lo que el lector común nunca puede hallar.

El libro trae 33 cuentos, muchos con una extensión breve.
El libro trae 33 cuentos, muchos con una extensión breve.

Santo Domingo.-Empiezo citando estas tres palabras: “Y otros cuentos”.
Así se titula el último libro del escritor Amable Mejía. El título no tiene que ver nada con su anterior obra del género: “Noches con fondo rojo”.

No hay continuidad entre aquel libro y el de ahora.
El título “Y otros cuentos” plantea esa frontera entre el pasado y el presente.

Oficio de escritor
En literatura, cuando se tiene un oficio de escritor a tiempo completo, hay que tener la disponibilidad y constancia laboral de los chinos. Se trabaja todos los días. No hay pausa o descanso.

En literatura las pausas —independiente del tiempo que se tome esa pausa— acogota. Entumecen los vasos comunicantes de las neuronas pensantes o educadas especialmente para el oficio. La pausa envía un mensaje criminal a esas neuronas específicas. Y el mensaje que reciben dice: no te necesitamos.

La fórmula del oficio narrativo de Amable Mejía en su último libro
El escritor Amable Mejía tiene 15 libros publicados.

Todavía República Dominicana es un país donde un escritor no puede vivir de la publicación de sus libros.
Una situación que daría pie a preguntarse, ¿son necesarios los escritores en un país que tiene todo un cuarto del siglo veintiuno todavía sumergido en el subdesarrollo? Escritores, muchos, que apenas llegan a publicar dos libros en una vida completa. Otros, como Amable Mejía, se mantienen en el oficio, sabiendo para qué es necesario un escritor.
En su caso, emigró de un apartado rincón del país, estudió derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Algo que puede hacer con una garantía: tiene cubiertas las necesidades básicas de su vida, a través de su trabajo como abogado de los tribunales de la República.

¿Que hay en “Y otros cuentos”? Temas muy universales, pero ya muy poco convencionales, como el amor sin futuro, la amistad traicionada, la incertidumbre y la obsesión de alguien a punto de perder la memoria, o la llegada de una muerte súbita, donde tampoco falta el miedo a dejarse atrapar por el abandono.

En algunos cuentos el uso de la segunda persona es un recurso con el objetivo de darle mayor profundidad a sus personajes.

Otras veces resulta impresionante cómo entran en la escena del cuento —“De corazón azul y enfrente”, pág. 77—, personajes inanimados, y que, a la vez, forman parte de otra dimensión. Ahí están: “Las ratas, los gatos, perros, caballos y ovejas de un cuadro colgado en la pared de la sala; después de chillar, maullar, ladrar, relinchar y balar, fueron arrasados por el fuego, inmisericorde”.

El que lee la obra hecha por Amable Mejía —en su plano de narrador— hallará cuentos de lectura quizá fácil. Hallará la literatura que está sobre el papel. En cambio, si pone atención a la lectura, ¿qué más podría hallar?

La respuesta no es tan sencilla, pero más allá de las sutilezas comunes de un cuento, con principios elementales que te llevan a finales escabrosos y de alto impacto, hallaremos lo que el lector común no puede hallar. Está, en cada cuento, la fórmula de su oficio narrativo. Y eso lo dejo a la libre interpretación, sin mayores detalles.

Cuentos y recuentos

— Atributos
A Amable Mejía no se le puede comparar con ningún escritor. Suyo es el estilo y a él corresponden las historias que escribe —o que otros le contaron— y que él sabe recontar a su modo, ajustándolas a sus singulares atributos.

Sobre el autor

Rafael García Romero

Rafael García Romero. Novelista, ensayista, periodista. Tiene 18 libros publicados y es un escritor cuya trayectoria está marcada por una audaz singularidad narrativa, reconocido como uno de los pilares esenciales de la literatura dominicana contemporánea. Premio Nacional de Cuento Julio Vega Batlle, 2016.