La dictadura Trujillo sometió a RD y el Caribe a 372 meses de terror

La dictadura Trujillo sometió a RD y el Caribe a 372 meses de terror

La dictadura Trujillo sometió a RD y el Caribe a 372 meses de terror

El vehículo en el que se desplazaba Trujillo de su casa en la Capital a San Cristóbal refleja los efectos del ataque.

Parte I

Este artículo no pretende ser un análisis exhaustivo del régimen de Trujillo. Solo pinceladas de esta funesta Era que no debe repetirse nunca más.

La tiranía de Trujillo fue una noche dilatada de violencia y terror indescriptibles para aquellos que no contaron con la venia del jefe.

Trujillo nació el 24 de octubre de 1891, en la provincia de San Cristóbal, República Dominicana. Desempeñó en su juventud el oficio de telegrafista en su provincia natal, entre otros oficios como el de guardia campestre.

Para el año 1919 ingresó a la Academia o centro de entrenamiento que los invasores estadounidenses habían creado para conformar un cuerpo armado, al que más tarde se le llamó Guardia Nacional. Trujillo tenía cualidades personales que le favorecieron para lograr ascenso en su vertiginosa carrera militar: era disciplinado, observador, ambicioso en extremo y de pocos escrúpulos.

El desarme civil
La invasión de los Estados Unidos en 1916 modificó el contexto sociopolítico y económico del país. Se produce el desarme general de la población civil, que impactó directamente la estructura caudillista como forma de organización política y militar prevaleciente desde mediados del siglo XIX.

En contraposición al caos caudillista, los norteamericanos crearon, mediante órdenes ejecutivas, un aparato militar cipayo para combatir la resistencia armada campesina; o sea, dominicanos al servicio del invasor contra dominicanos luchando por su tierra (guerrillas). Luego el gobierno de ocupación les llamó despectivamente gavilleros para desmeritarlos.

Este aparato armado se convirtió más tarde en la Policía Nacional. La montonera caudillista había recibo un golpe definitivo con los cuerpos armados creados para el control político y territorial, sumisos al poder extranjero instalado en el país.

En este contexto de ocupación extranjera y de mecanismos de control, emerge la figura de Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien, desde la posición de guardia campestre, ingresó a la estructura represiva en 1919 dentro de la cual obtuvo el grado de teniente en el año 1921.

Su rápido ascenso se asocia a varios factores, como los ya citado, además de su inteligencia y aprovechamiento de la coyuntura política del momento.

Ya para 1922 era comandante en el Cibao, con rango de capitán. Se infiere que fue un favorecido por las autoridades interventoras y por el Gobierno provisional de Juan Bautista Vicini Burgos (1922-1924).

El golpe y el poder
Su influencia era creciente y notoria en la vida militar. Durante el gobierno de Horacio Vásquez se convirtió en jefe del Ejército. Ante la erradicación del caudillismo en el país, se abrieron las puertas para que una persona influyente, con cierto nivel de prestigio en el ámbito militar, lograra el control del único aparato de represión disciplinado y bien entrenado, como el Ejército instaurado por los Estados Unidos.

Horacio Vásquez

Esa oportunidad le llegó a Trujillo durante el Gobierno de Horacio Vásquez, quien lo nombró jefe del Ejército. Con la conspiración y el derrocamiento de Vásquez, Trujillo demostró su falta de lealtad y la total ausencia de escrúpulos para tomar el poder y mantenerse en él durante 372 meses.

El 23 de febrero del 30
Las contradicciones a lo interno del Gobierno de Horacio Vásquez con las fuerzas que le apoyaron para acceder a la Presidencia en 1924, más el proyecto de la prolongación en el año 1928, y la crisis mundial iniciada en 1929, sumado todo esto a la enfermedad que padecía desde hacía varios años, crearon las condiciones objetivas para la salida del viejo caudillo del poder.

Mediante el levantamiento del 23 febrero de 1930, Trujillo y Rafael Estrella Ureña, entre otros, provocaron el derrocamiento de Vásquez.

Trujillo logró ponerse a la altura y aprovechar las contradicciones que se generaron en esos momentos, y estableció alianzas previas con sectores radicales contrarios al gobierno, que se involucraron en la conspiración que le puso fin al gobierno del presidente Vásquez.

Trujillo tomó el poder definitivamente en 1930, a partir de unas elecciones fraudulentas y la represión generalizada contra los opositores a su proyecto.

Rafael Estrella Ureña.

El contexto de la crisis
La crisis de 1929 planteaba un panorama nada halagüeño para el país en términos económicos, que tuvo su reflejo en el plano político.

Señala el historiador Roberto Cassá que: “[…] la formación social dominicana no tenía en el momento de la crisis mundial de 1929 un mercado interior desarrollado, casi todo el funcionamiento de la economía estaba mediado por la relación exportación-importación y todavía era muy importante la producción campesina de autoconsumo, el nivel de vida de las grandes masas era muy bajo en general, no existía un sector industrial propiamente dicho, que constituyera la base fundamental de un verdadero mercado interno”.

Estos planteamientos del Dr. Cassá constituyen un diagnóstico analítico de la situación económica dominicana y del contexto de crisis, agravada más tarde por los efectos del huracán San Zenón.

La necesidad de promulgar leyes de emergencia, por parte de Trujillo, para tratar de yugular la crisis que afectaba al país en lo inmediato, más bien provocó su prolongación en el tiempo, más de lo previsto por el tirano.

Trujillo solicitó al gobierno de los Estados Unidos que le asignara un asesor en materia financiera ante lo complejo de la situación, y aprobara la moratoria solicitada para el pago de la deuda externa. El estado de calamidad nacional empezó a mejorar en la década de los años cuarenta.

Un huracán

— San Zenón
El día 3 de septiembbre de 1930 un huracán alcanzó la ciudad de Santo Domingo, con la mayoría de las casas hechas de materiales y estructuras inadecuadas, lo que resultó en un desastre humano.

*Por ÁLVARO A. CAAMAÑO S.