Joe no se inmuta en su trabajo

Joe Torre usa su gorra de los Dodgers en lo alto y deja ver una amplia frente que muestra pocas líneas de preocupación como se esperaría de un piloto que pasó 12 años trabajando para el dueño de los Yanquis de Nueva York, George Steinbrenner.

Suele ubicarse en la parte alta de la banca de la caseta, con los brazos cruzados, cavilando cuidadosamente los asuntos urgentes de todos los días.

Torre observa a su interlocutor, pero particularmente mantiene su mirada en sus peloteros mientras batean y lanzan la pelota en las prácticas de bateo.

A los 69 años, Torre ha visto casi de todo en el béisbol, tanto como pelotero estelar, como piloto de cinco equipos, como desecho de Steinbrenner y ahora con su segunda temporada exitosa en Los Angeles.

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