Santo Domingo.-A veces los adultos ríen cuando los infantes salen con alguna ocurrencia que los hace ver como si se trata de algún adulto.

Sin embargo, no se sabe qué tan beneficioso o perjudicial puede ser ese comportamiento.
La psicóloga Olga María Reenville habla del tema y orienta al respecto.
“En la generación que vemos crecer actualmente podemos observar con frecuencia a niños que asumen conductas y realizan análisis cognitivos que, en ocasiones sorprende a los adultos que le rodean”, explica.
La especialista dice que es importante tomar en consideración que la edad cronológica no siempre va a la par con la edad mental ni emocional de los seres humanos.
Asegura que en el caso de los niños existen algunos factores que podrían incidir en que alcance una madurez superior a la que corresponde con su edad.
Reenville sostiene que el componente genético influye en las habilidades que el infante pueda heredar. No obstante, admite que inevitablemente el medio ambiente y la dinámica familiar obligan e instruye, en muchos casos a los niños y a las niñas a crecer y asumir responsabilidades propias de los adultos.
Dijo que de acuerdo a la edad existe una serie de conductas que el infante debe desarrollar tanto en su motricidad como en su desarrollo cognitivo.
Lo fundamental es buscar el equilibrio en el desarrollo de los niños.
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