Andrés Velasco: "La productividad definirá si RD da el salto a una economía de altos ingresos"

  • El economista entiende que el mayor potencial para países como República Dominicana está en adoptar y adaptar tecnologías existentes para hacer más eficientes los procesos productivos

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Economía de América Latina.

Santo Domingo.- República Dominicana se encuentra en uno de los momentos más decisivos de su desarrollo económico. Tras convertirse en uno de los países que más ha crecido en América Latina durante las últimas dos décadas, el siguiente desafío no es crecer más, sino producir mejor.

Así lo afirmó el economista y profesor chileno Andrés Velasco, quien advirtió que el aumento de la productividad será el factor que determine si el país logra romper la llamada "trampa de los ingresos medios" y alcanzar el nivel de las economías desarrolladas.

Velasco destacó que la economía dominicana ha mostrado uno de los desempeños más dinámicos de la región. De hecho, afirmó que, desde el año 2000, solo Panamá ha registrado un crecimiento superior al del país.

"República Dominicana hoy es un país de ingresos medios altos y ha recorrido una trayectoria extraordinaria. Pero el éxito nunca puede convertirse en complacencia", sostuvo.

El verdadero reto ya no es crecer, sino ser más productivos

El economista explicó que, a medida que los países dejan atrás la pobreza, su ritmo de crecimiento tiende a desacelerarse. La diferencia entre los que logran convertirse en economías de altos ingresos y los que permanecen estancados radica, principalmente, en su capacidad para elevar la productividad.

"Lejos, el factor más importante es la productividad, porque es la que termina traduciéndose en mayores ingresos, mayor poder adquisitivo y una mejor calidad de vida para las personas", afirmó.

Para ilustrarlo, comparó el desempeño de un mismo trabajador utilizando la misma maquinaria en distintos países.

Explicó que, si la productividad de Estados Unidos se toma como referencia de 100, Chile alcanza 87, España 85, Panamá 74 y República Dominicana 58.

"El mismo trabajador y la misma máquina producen poco más de la mitad aquí que si estuvieran en Estados Unidos. Esa es la brecha que hay que cerrar", señaló.

Tecnología, pero sobre todo adaptación

Velasco aclaró que mejorar la productividad no significa necesariamente desarrollar tecnologías propias de vanguardia.

Entiende que el mayor potencial para países como República Dominicana está en adoptar y adaptar tecnologías existentes para hacer más eficientes los procesos productivos.

Recordó el caso de la industria frutícola chilena, donde mejoras aparentemente simples, como innovaciones en el empaque y transporte de las exportaciones, elevaron significativamente la productividad y la competitividad internacional.

"La clave no siempre es inventar nuevas tecnologías. La clave es incorporarlas inteligentemente a los procesos productivos", explicó.

El académico advirtió que aumentar la eficiencia en los sectores tradicionales tiene un límite. Por ello, sostuvo que el siguiente paso consiste en trasladar capital y talento hacia actividades de mayor valor agregado.

Citó como ejemplos a economías como Irlanda, Singapur, Taiwán y China, cuyos modelos productivos cambiaron radicalmente en pocas décadas gracias a la innovación y la diversificación.

"Los países que han logrado crecer durante largos períodos producen y exportan cosas completamente distintas a las que producían hace 20 o 30 años", indicó.

Evitar la trampa de los ingresos medios
Velasco recordó que República Dominicana ya forma parte del grupo de países catalogados por el Banco Mundial como economías de ingresos medios altos, una etapa en la que muchas naciones dejan de avanzar.

De los 108 países clasificados actualmente como economías de ingresos medios, solo 34 han conseguido convertirse en países de altos ingresos desde 1990.

"Se puede lograr, pero no ocurre por casualidad. Requiere productividad, reformas, innovación y una visión de largo plazo", enfatizó.

Para el economista chileno, República Dominicana ha demostrado que puede crecer, sin embargo, el desafío será transformar ese crecimiento en un aumento sostenido de la productividad para elevar los salarios, mejorar la calidad de vida y acercarse definitivamente al grupo de las economías más desarrolladas.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.