Los altos costos de producción, las importaciones y las enfermedades en el material de siembra figuran entre los principales desafíos de los productores de papa de Constanza.
De acuerdo con el productor de papa Roberto B. Abreu, quien actualmente posee alrededor de 270 tareas sembradas y acaba de concluir una cosecha de aproximadamente dos furgones y medio, equivalente a unos 100 quintales, las importaciones representan uno de los principales desafíos para el cultivo de papa.
Afirmó que cuando entra papa importada en grandes cantidades, los precios bajan y afectan la rentabilidad de la producción nacional.
El productor habló durante la inauguración del laboratorio de producción de tejidos libres de virus y enfermedades, organizado por el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales.

Explicó que los productores enfrentan problemas constantes con la semilla de papa, ya que la calidad del material resulta determinante para obtener una producción rentable.
También consideró que las investigaciones permitirán reducir el costo de la semilla y contribuirán a ofrecer papa a menor precio al consumidor.
“Esperamos que le podamos dar al país papa barata porque vamos a tener una semilla barata. De lo contrario, la semilla es carísima y también los fertilizantes”, manifestó.
Por su parte, Delmin Abreu advirtió que los costos de producción se han elevado de forma considerable durante los últimos años.
El productor, que lleva cinco años en el sector, contó que producir una tarea cuesta entre RD$55,000 y RD$60,000, mientras que anteriormente el costo oscilaba entre RD$20,000 y RD$30,000.
Señaló que el aumento responde principalmente al encarecimiento de los insumos agrícolas, en especial los fertilizantes, que representan el mayor costo para los productores.
Añadió que la sequía también representa un desafío, lo que motivó a muchos productores a adoptar sistemas de riego más eficientes para aumentar el rendimiento del agua y mantener la producción.
A pesar del incremento de los costos, sostuvo que la producción de papa continúa como un negocio rentable debido a la alta demanda del cultivo.
Abreu dijo que actualmente adquiere la semilla a suplidores locales, pero consideró que el proyecto representará un avance para los productores.
“Vamos a tener semilla de calidad. A veces traemos semillas de otros lugares y no sabemos su procedencia. Aquí tendremos todos los parámetros para conocer de dónde viene la semilla”, expresó.
En ese sentido, señaló que en ocasiones el suelo ha sido afectado por semillas infectadas, ya que han recibido material de siembra contaminado.
Explicó que un suelo contaminado implica detener la siembra por un tiempo y reducir la productividad.
Resaltó que en los últimos años han comprobado los beneficios del uso de semilla tratada, ya que las nuevas tecnologías han contribuido a disminuir enfermedades que anteriormente afectaban el cultivo, como la conocida por los productores como “el muerto de la papa”.
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