Hablar o pegar

http://eldia.com.do/image/article/27/460×390/0/8484E6AD-0B0D-45F5-ABFA-F99B6BCBDB5F.jpeg

Los métodos modernos de educación prohíben terminantemente utilizar el recurso de los golpes para educar a los hijos y se inclinan más por el arte de la conversación y las negociaciones. Sin embargo, para los abuelos una pela a tiempo puede evitar muchas lágrimas posteriores.

Hoy, que vemos muchachos cada vez más jóvenes que roban, atracan, asesinan y cometen cuantos delitos podamos imaginar, hay que preguntarse qué método utilizaron para ellos.

Los sicólogos y siquiatras hablan de familias disfuncionales, uniparentales. “huérfanos de padres vivos”.

Estamos hablando de revisar el Código del Menor, para que a través de la represión podamos desmotivar la utilización de niños, niñas y adolescentes en la comisión de delitos y fechoría. Pero lo que sí es cierto es que lo que estamos cosechando actualmente no es el resultado de una de estas situaciones. Más bien es la conjunción de todas. Niños que crecen solos o con alguien que no está pendiente de ellos, padres poco comprometidos y orientados, un Estado desprovisto de las herramientas para educarlos, encaminarlos y ocuparlos, así como una sociedad cada vez más enfocada en la masificación son la incubadora perfecta. Es frecuente oír de nosotros mismos y de otros padres expresiones como “pórtate bien”, “sé bueno”, o “no hagas eso”. Las expresiones significan diferentes cosas para diferentes personas. Nuestros hijos nos entenderán mejor si hacemos nuestras normas de una forma más concreta. Un límite bien especificado dice a un niño exactamente lo que debe estar hecho. Recuperar nuestros chicos requiere el concurso de todos: iglesia, escuela, Estado, familia.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.