Guillén: Si me echan, no es el fin del mundo
Su bullpen ha regalado partidos a granel. La defensa tiene manos de manteca. Los bates están congelados.
El arranque de 2011 ha sido complicado para los Medias Blancas . Pero nadie mejor que Ozzie Guillén para sofocar crisis y recuperarse.
Distendido frente a la presión, el mánager venezolano se burla cuando le mencionan la posibilidad del despido. Su respuesta es enfática, sin sutilezas. Voy a tener trabajo al día siguiente, eso es fácil, dijo.
`o quiero este trabajo por el resto de mi vida y quiero usar este uniforme por el resto de mi vida, pero tampoco voy a sentarme todos los días y todas las noches a preocuparme si me botan.
Lo más difícil cuando me boten es recoger todas mis cosas de la oficina, pero lo demás no.
Y si le llaman para decirle que no seguirá como piloto dice que emulará a Manny Ramírez, quien anunció que se iba de viaje a España tras su súbito retiro.