¡Gózalo mami!

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Desde la creación de su cuenta de Twitter @margaritacdf, la entonces primera dama y ahora vicepresidenta de la República Dominicana ha sido sumamente desafortunada con varios tuits vertidos en la misma.

Un breve recuento de los deslices, incluye, entre otros tuits, enrostrar que se había entregado mucho dinero a la educación sin remediar en que se incumplía con el 4%; confundir a Juan Sánchez Ramírez con Francisco del Rosario Sánchez, hacer una rabieta, cual niña malcriada, porque no fue incluida en la delegación que viajaría a Roma a la investidura del nuevo papa, y el más reciente, y créanme, que no será el último, el sábado pasado, un hilarante tuit el cual cito: "#fiestatelemicro encendida!!! Ya escuché a Miriam Cruz y ahora "como anoooche" El Torito. Tuve que soltar mi libro que estaba leyendo".

Que me perdonen los populistas (de la boca pa' fuera), pero existe un momento, un lugar, y una forma para todo. La prudencia, el tacto, y la educación en términos generales, nos ayudan a determinar cómo actuar en los diferentes escenarios de la vida. Precisamente, en aras de mantener una uniformidad en las formas y costumbres, nos regimos por reglas que están determinadas por la etiqueta y el protocolo, y las mismas deben ser observadas con más rigor cuando se ostentan posiciones que podrían servir de paradigmas para conglomerados sociales.

Para hacerme entender me permito citar un extracto de un artículo de Lynda Rodríguez, escrito ya hace un par de años, en su columna "Con elegancia" del Listín Diario, titulado: ¿Qué es el protocolo y cómo diferenciarlo de la etiqueta? En este caso, citaré sólo el aspecto de la etiqueta:

"La etiqueta implica dos conceptos: las normas de comportamiento (que se derivan de la experiencia de los buenos hábitos) y la vivencia de un sentido común práctico, el cual es transmitido por nuestros padres y el desenvolvimiento social que tengamos. Esto no quiere decir que es necesario proceder de una élite o esfera social privilegiada o depender del dinero que se tenga. Me he encontrado en el transcurso de mi corta vida a seres privilegiadamente educados, los cuales han adquirido su exquisitez en medio de una atmosfera de paz, honestidad y buenos modales, inculcados desde su niñez."

Aun no he podido entender los saltos de la consorte de Leonel, desde la pompa de un sombrero, que en más de una ocasión estaba fuera de tono, al pueblo llano y humilde que quiere que sea "como anoooche", sobre todo cuando es harto conocido que si hay algo que a la vice le gusta es vivir por lo alto cual "bon vivant".

En fin, habrá quienes pensaran que lo anterior es irrelevante, que son ganas de criticar. A esos les recuerdo que estamos a merced de un infarto. (¡QUE DIOS NO LO QUIERA!)

¡Mientras, que siga la fiesta! ¡Gózalo mami!

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