“Aquí no dormimos”, así viven familias dominicanas la incertidumbre por sus seres queridos en guerra de Rusia
- Los familiares aseguran que los jóvenes que viajaron por supuestos empleos y que ahora estarían vinculados al conflicto
Santo Domingo.- La incertidumbre se ha instalado en los hogares de varias familias dominicanas cuyos parientes viajaron a Rusia bajo supuestas ofertas de trabajo y que, según sus testimonios, terminaron en una situación que podría llevarlos al frente de batalla.
Una de esas familias es la de Deivy Antonio Rodríguez, de 26 años, quien salió de República Dominicana el pasaso 19 de agosto.
Su esposa, Xiomara María Montaño de Rodríguez, aseguró que él viajó bajo una contratación laboral en la que le prometieron cubrir los pasajes de ida y vuelta, pero luego le informaron que debía pagar el de regreso cuando cumpla el contrato de un año.
La angustia para esta esposa es todavía mayor porque su esposo es diabético y tiene hígado graso.
Relató que Deivy le ha contado que ha recibido golpes y que, cuando su estado empeora, le permiten comunicarse con ella.
“Las veces que él se ha puesto mal, me lo han puesto para que él hablara conmigo por su situación”, explicó.
Según su testimonio, quienes tienen a Deivy bajo su cuidado también lo están medicando, pero no permitieron que llevara sus propios medicamentos.
La situación también ha afectado a Xiomara, quien relató que ha tenido problemas para dormir, episodios de presión elevada y taquicardia debido a la preocupación.
“Tengo que estar tomando medicamento para dormir”, contó, quien ahora tiene que cuidar sola de sus cuatro hijos, dos de ellos procreados con Deivy.
En tanto que, Antonio Rodríguez, padre de Deivy, dijo que inicialmente no conoció todos los detalles del viaje porque su hijo mantenía principalmente la comunicación con su esposa.
Comentó que este le informó que realizaría un viaje, pero que no le explicó exactamente en qué consistía la propuesta.
Sostuvo que Deivy es maestro conductor y esa habría sido la actividad laboral que le ofrecieron, sin embargo, la familia descubrió posteriormente que el contrato presentado en Rusia describía la actividad como algo relacionado con la cultura.
“Era como un contrato cultural”, explicó Antonio, al tiempo que señaló que desde que conocieron la situación la familia vive en permanente angustia.
“Aquí no dormimos, aquí no comemos”, expresó.
Otra familia pide ayuda
La misma incertidumbre afecta a Carmen Brioso, tía de Juan Ramón Sánchez Brioso, quien relató que su sobrino le ha comunicado que la situación en Rusia es muy difícil y le ha pedido que busque ayuda para conseguir que él y otros jóvenes puedan regresar al país.
Brioso sostiene que muchos de los dominicanos que viajaron no eran personas preparadas para combatir, sino trabajadores que buscaban una oportunidad laboral.
“Ellos se lo llevaron engañado”, afirmó Brioso, al tiempo que consideró que la necesidad económica pudo haber facilitado que los jóvenes aceptaran las ofertas.
También reclama que el Gobierno dominicano intervenga ante la situación.
Agregado ruso escuchó situación
Los familiares acudieron a la Embajada de Rusia en República Dominicana para solicitar ayuda y buscar una vía que permita el retorno de sus parientes.
Durante la protesta, el agregado ruso Alexander Agafonov les informó que el embajador no se encontraba en la sede y que, por esa razón, no podía recibirlos..
Agafonov preguntó a los familiares si tenían algún documento para tramitar una solicitud de visita y les indicó que podían enviar una carta mediante correo electrónico.