Santo Domingo .- Los familiares de algunos dominicanos que viajaron a Rusia bajo supuestas ofertas de trabajo mantienen contacto de manera intermitente con ellos y, según el diputado de la Fuerza del Pueblo por La Romana, Carlos De Pérez, los jóvenes enfrentan restricciones sobre lo que pueden comunicar acerca de su situación.
El legislador explicó que los dominicanos tienen determinados períodos para utilizar sus teléfonos y que, desde su llegada a Rusia, estarían sometidos a una rutina de disciplina con horarios establecidos para levantarse, acostarse y comunicarse con sus familiares.
“Han tenido contacto, perdón, de manera intermitente”, explicó De Pérez al ser consultado en el programa Esto No Tiene Nombre sobre la comunicación entre los jóvenes y sus parientes.
Según su relato, una de las condiciones que enfrentan los jóvenes es la prohibición de revelar detalles sobre el lugar donde se encuentran o expresar abiertamente situaciones de miedo o incomodidad.

“Le está prohibido hablar de miedo o de que no están seguros, de que se sienten incómodos”, afirmó el diputado.
De Pérez también aseguró que a algunos de los jóvenes les cambian el número telefónico después de llegar a Rusia, lo que, según explicó, dificulta la comunicación directa con sus familiares.
El legislador dijo que una de las parientes con las que mantiene contacto le ha compartido conversaciones con su familiar en Rusia y que parte de esas comunicaciones fueron entregadas a la Fiscalía como información relacionada con la denuncia.
Familiares recurren a códigos para comunicarse
De acuerdo con De Pérez, las restricciones han llevado a algunos familiares a aprender a interpretar determinadas expresiones de sus parientes para poder conocer cómo se encuentran sin que estos tengan que referirse directamente a su situación.
“Ellos tienen que recurrir a determinados códigos para comprender lo que le quiere decir”, sostuvo.
El diputado explicó que, en el caso que llegó hasta su despacho, la familia ha mantenido comunicación con el joven, pero de manera limitada y bajo las condiciones que, según su denuncia, les imponen en Rusia.
De una supuesta oferta laboral al entrenamiento militar
La denuncia de De Pérez se originó a partir del caso de una joven de La Romana que acudió a él preocupada por su prometido. Según el legislador, el hombre viajó a Rusia con la expectativa de trabajar como ingeniero eléctrico o electricista, pero después de llegar habría comenzado a recibir entrenamiento militar.
De Pérez afirmó que el joven se encontraba junto a otros nueve dominicanos en una situación similar y que la información disponible sobre los casos fue entregada al Ministerio Público y al departamento encargado de investigar posibles casos de trata de personas.
El diputado ya había denunciado públicamente que tenía información sobre diez jóvenes dominicanos que, según su versión, habían viajado a Rusia para realizar trabajos ordinarios y posteriormente fueron sometidos a preparación para ser enviados al frente de batalla.
El caso ocurre en medio de una creciente preocupación en República Dominicana por ciudadanos que han viajado a Rusia tras recibir ofertas laborales.
El Día ha documentado también el caso de Juan Carlos Ávila Espaillat, quien viajó con la expectativa de trabajar como soldador y terminó incorporado a las fuerzas rusas, según los reportes publicados.
Ávila Espaillat posteriormente reapareció en redes sociales tras permanecer varios días fuera de contacto y relató que se encontraba en recuperación luego de salir de una zona de combate
Ante estas denuncias, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió posteriormente una alerta sobre ofertas laborales dirigidas a dominicanos para viajar a Rusia y recomendó verificar cuidadosamente a los empleadores, las condiciones de contratación y la identidad de los intermediarios antes de aceptar este tipo de propuestas
Mientras tanto, De Pérez insiste en que las autoridades dominicanas deben dar seguimiento a los ciudadanos que, según las denuncias, viajaron sin conocer que podrían terminar vinculados a actividades militares y gestionar su retorno al país.