Falta un redentor
2000 años después, el mundo sigue igual o peor. La humanidad por la que dicen que Él se sacrificó luce hoy como un proyecto fracasado, donde impera la mediocridad, el egoísmo, los antivalores.
El principio de amar al prójimo como a ti mismo está en el olvido; joder a tantos prójimos como sea posible, es la norma.
Sin embargo, un mundo mejor es posible, más que eso, necesario, urgente. Pero sería un error sentarse a esperar por un nuevo mesías; todos debemos contribuir a cambiar las cosas. Solo el pueblo salva al pueblo, seamos pues nuestros propios redentores.
@germanmarte4