Falta más compartir y menos hablar por BB
M i compañero de trabajo Fausto Polanco me dice siempre que el Blackberry está logrando que la gente se aparte, que no se dé amor, y que cada día se alejen más, y todo porque el otro día habíamos tres personas sentadas en una mesa y cada quien respondía mensajes por su BB y nadie se miraba a la cara, y menos realizábamos una conversación de amigos, como solía suceder.
Y creo que él ya va teniendo la razón, porque en el medio se está perdiendo la camaradería y los fuertes abrazos que uno se daba antes cuando se encontraba. Antes nos reuníamos en cualquiera de las casas para hablar y ver cómo iban las cosas con la familia y los espectáculos.
Pero encima de que pasa todo esto, ya pocos acuden a las ruedas de prensa y ese motivo nos aleja y casi no tenemos tiempos para preguntar por nuestras familias, un tema que siempre nos detenía para hablar con el colega.
Ayer, hablando un momentito con José Antonio Aybar, una gente del medio que quiero mucho y lo veo no como el periodista de espectáculo, sino como un amigo que aunque la pituita no lo deja compartir mucho siempre está atento a sacarle una sonrisa a uno con sus acostumbrados chistes.
Me dijo que sus hijos están bien, pero lo que más gracia me dio fue cuando me contó que su hijo Joselito de 13 años ya le pide ir al gimnasio a sacar músculo. Vi chiquito a todos sus hijos y eso hasta nostalgia me dio de cómo pasa el tiempo. Pero el BB tienen su parte buena, que es que la nueva generación de muchachos que está insertándose en los medios lo usa para por su twitter saludarse diariamente.
El mensaje que no falta es el que se dan todos los días @JoseNova @Wendycmora @Marivellc @JohanBuenoRD @moisesbal @HectorRD.